miércoles, 26 de enero de 2011

Memorias de Idhún

-Christian- susurró- ¿Puedo llamarte Christian?
-¿Llamas Christian a mi parte humana?- preguntó él, sonriendo.
Victoria frunció el ceño, pensativa.
-Tal vez... no sé. Te llamo Kirtash cuando te odio. Te llamo Christian cuando te quiero. Es difícil definirse por uno u otro sentimiento, tratándose de ti.
La sonrisa de Christian se hizo más amplia
-Es confuso- prosigió ella-. Tienes razón. Si fueras un humano completo no sentiría lo que siento por ti. Pero... tal vez tampoco te odiaría a veces. Me horroriza la forma que tienes de matar, como si la vida humana no fuera importante.
-No lo es. Al menos, no para un shek
-A eso me refiero. No sé a qué atenerme contigo. Y tampoco ayuda mucho el hecho de que estés obsesionado con matar a mi mejor amigo.
-Es mucho más que tu mejor amigo, Victoria.
-¿Eso te molesta?
-En absoluto. No estoy celoso, si es eso lo que piensas. No veo por qué tienes que amar a una sola persona, si en tu corazón hay espacio para dos. No me perteneces. Tan solo me pertenece lo que sientes por mí. Pero tú puedes sentir otras cosas... por otras personas. Los sentimientos son libres y no siguen normas de ninguna clase.

miércoles, 5 de enero de 2011

Hacia rutas salvajes - Jon Krakauer


El último recuerdo triste todavía me acecha y a veces me envuelve como si fuera una neblina, aislándome de la luz del sol y enfriando el entusiasmo de los momentos más felices. He sentido alegrías tan grades que no puedo describirlas con palabras y penas en las que ni siquiera me atrevo a pensar. Y cuando pienso en todo ello, me digo: escala si quieres, pero recuerda que el coraje y la fuerza no son nada sin la prudencia, y que un descuido momentáneo puede destruir la felicidad de toda una vida. No hagas nada con precipitación; vigila cada paso que des, y, desde el principio,  piensa en cuál puede ser el final.

Edward Whymper - Acrambles Amongst the Alps